Producto de la crisis económica que se vivió durante la pandemia, Patricia, una mujer que dejó la docencia en una prepa, emprendió el dulce negocio familiar de elaborar y vender galletas caseras.
Patricia Luna, quien era maestra de arte y administración financiera en una preparatoria, dice que desde la pandemia cuando se quedó sin empleo se dedicó a la repostería, donde las galletas son su principal producto.
Para emprender su aventura, Patricia decidió aprender el arte de la elaboración de las galletas y pan salado. Aprovechó que un grupo de amigas la incentivaron para incursionar en la repostería, pues se reunían de manera virtual y constante para preparar recetas durante la pandemia por Covid-19.
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Al retirarse las restricciones, de la pandemia, decidió poner un pequeño lugar para vender sus productos, así como bebidas calientes y frías a base de café, chocolate y otras especias, para lo cual también acudió a cursos.
Patricia afirma que la mejor decisión que ha tomado fue el emprender un negocio donde puso a prueba las lecciones tomadas en repostería y así ofrecer al público sus productos con una calidad muy buena.
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Las galletas que ofrece son hechas al día, por lo cual el sabor, la calidad y la textura son inmejorables; sin duda, es algo que se agradece al momento de degustarlas.
El ingrediente estrella es la mantequilla que hace que las galletas tengan esa textura suave y cremosa, por lo que probarlas es una deliciosa experiencia.
El negocio Luna se encuentra ubicado en la calle Pinos Suárez 31 en el centro de Querétaro, y ahí puedes encontrar una variedad de galletas y bebidas, además de una que otra antigüedad que está a la venta.