En la historia reciente de las conflagraciones bélicas, recordamos todos el 6 de junio de 1944, cuando las fuerzas aliadas, lidereadas en aquel entonces por los Estados Unidos, el Reino Unido y Canadá, lanzaron una invasión a gran escala a la costa norte de Francia, durante la Segunda Guerra Mundial, con el fin de liberar a ese pueblo de los alemanes, y comenzar a liberar a Europa del control nazi.

Ahora pareciera que a todos nos tiene paralizados esperar las noticias el día de mañana, cuando se publique esta nota sobre la suerte que tendremos los mexicanos por el arancel tan anunciado del 25% a todas nuestras exportaciones al país vecino del norte. Y no es para menos pues nuestras exportaciones representan la tercera parte de nuestro PIB y gravar con este absurdo arancel nos afectaría enormemente, produciendo una recesión ya anunciada, desempleo y una parálisis económica. No es que sea tan catastrofista, pero es la triste realidad.

Pero ¿cuáles son los motivos o las razones para insistir en esta guerra comercial que está ocasionando Trump a nivel mundial? La promesa a sus electores que les ofreció fue la reactivación económica de Estados Unidos como nunca se había visto antes con el lema “Lets make a grate América Again”.

El fin justifica los medios, sin embargo, sabemos que es como darse un balazo en el pie pues sabemos que en la industria automotriz es tal la interdependencia que hemos señalado que las autopartes llegan a cruzar hasta ocho veces la frontera para integrar el producto, es el caso del cinturón de seguridad, señalado por el INA (Instituto Nacional de Autopartes).

Por lo tanto, si caemos en una guerra de aranceles para responder y proteger a nuestras economías tendríamos igual que gravar el paso en frontera de todos los componentes necesarios que requiere la industria para integrar y ensamblar un automóvil.

Ya me imagino el caos que ocasionaría con los agentes aduanales para identificar que partes deben ser grabadas no producidas en Estados Unidos pues así desea favorecer la producción en su país.

Los escenarios que visualizamos son diversos, pero todos en perjuicio a nuestra economía. Se habla que el arancel final será considerando el criterio de la nación mas favorecida, es decir el mismo trato arancelario a todos los países con los que se comercia sin importar su ubicación geográfica o su relación comercial.

Sin embargo, en el contexto actual, la guerra arancelaria se refiere más a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y otros países, especialmente China, Canadá y México, en otras palabras, desconocer nuestro tratado T-MEC y con ello buscar el equilibrio de su balanza comercial que ahora favorece a México por diversos motivos entre otros nuestros los costos de operación y laborales más económicos que en su país.

Verdaderamente es una encrucijada prever lo que ocurrirá mañana con un dirigente poco predecible. Esperemos lograr la mejor negociación que a estas alturas ya se habrá acordado y esta sobre la mesa. Ya nos enteraremos en breve.

ahuerta@valua.com.mx

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