Mi mamá nos contaba que cuando era niña hacían reuniones de adultos con la familia en su casa y había charlas hasta bien entrada la noche entre los adultos, que no se les permitía a los niños interactuar en ellas y mucho menos estar presentes y cuando lo hacían, y que si alguna vez ella cometía ese error de inmediato mi abuela la veía con ojos amenazantes por un segundo y ella entendía que no debía estar ahí.
También nos compartió que antes toda la comunicación romántica era por cartas o textos perfumados que pasaban de mano en mano hasta llegar al destinatario, en fin, en el siglo pasado la comunicación era totalmente distinta y limitativa, se resumía a señas, escritos y lenguajes verbales y la mayoría lo entendían.
Pero en la era digital, la comunicación ha evolucionado de manera vertiginosa, transformando la manera en que interactuamos, compartimos información y construimos relaciones. El lenguaje verbal y escrito siguen siendo esenciales, pero han adquirido nuevas dimensiones a través del uso de redes sociales y tecnologías de comunicación instantánea.
Si bien la tecnología ha potenciado la comunicación humana, también ha generado desafíos importantes como la perdida de la profundidad en el discurso, las malinterpretaciones al tener la ausencia del lenguaje corporal pueden generara ambigüedades y conflictos. La comunicación cara a cara ha disminuido, incluso algunos aseguran que una llamada es una interrupción a su privacidad.
A pesar de sus riesgos, las redes también brindan oportunidades para la educación, el aprendizaje y la difusión de ideas a escala global.
Para aprovechar las ventajas del lenguaje en el siglo XXI sin perder calidad comunicativa, es importante adoptar estrategias efectivas:
Mantener claridad y coherencia, evita el uso excesivo de abreviaciones y priorizar la redacción clara y estructurada, claro que el lenguaje corporal no se podía jamas suplantar con nada, pero el uso de emoticons puede ser funcional para redactar por ejemplo un mensaje que pueda sonar exigente con una sonrisa al final, eso suaviza el texto así como el por favor o me encanta.
Desarrollar pensamiento crítico: Verificar la información antes de compartirla para evitar la propagación de noticias falsas. He encontrado muchos, muchos post de noticias que no tienen fundamento o poco actualizadas, algunas incluso bastante sesgadas al odio o al rechazo de ciertas situaciones poco creíbles.
Equilibrar la comunicación digital y presencial: Promover espacios de interacción cara a cara para fortalecer habilidades sociales. No olvides acordar reuniones con amigos y familiares, si vas a plantear alguna situación escabrosa que sea de frente y jamás por mensaje escrito ni por nota de voz, para la solución a una discusión es importante el derecho de replica para analizar todas las perspectivas.
Usar herramientas digitales con conciencia: Aprovechar las redes sociales para difundir información valiosa y fomentar el debate constructivo. A ver, no siempre tienes que estar de acuerdo con las opiniones de los demás y viceversa, cada persona tiene un núcleo de valores y de intereses, pero si cuando opines sobre algo lo sustentas bien sin agresiones, sin denostar a los demás y sin hacer apología de la violencia, contribuyes a que se expanda el sentido critico y la diversidad de opiniones en el mundo digital.
Mantener un equilibrio entre la comunicación tradicional y digital es clave para preservar la riqueza del lenguaje y fortalecer nuestras relaciones interpersonales en la era moderna, mientras tanto, escríbeme ¿ que te parece mi columna? Te ha aportado algo en tu vida. Te mando un gran abrazo digital.