En diferentes etapas de la historia de México se han cometido delitos de lesa humanidad. El contexto de violencia criminal desde el año 2006 crea escenarios que están en la delgada línea de encuadrar en el tipo penal descrito por el estatuto de Roma, ya sea desde la acción del Estado Mexicano o de las organizaciones criminales

El Estatuto de Roma, fue adoptado en 1998 y entró en vigor desde 2002. Este documento establece el marco legal para la Corte Penal Internacional (CPI) y define los crímenes más graves de trascendencia internacional.

Estos delitos internacionales son el genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y crimen de agresión. En particular, los crímenes de lesa humanidad se tratan de actos que destacan por su gravedad y alcance. Se definen como actos generalizados o sistemáticos. Es decir, afectan a la totalidad de un colectivo y no son aleatorios. Hay un mecanismo planificado para repetir los actos contra las víctimas.

Además, el Estatuto de Roma indica que los crímenes de lesa humanidad son impulsados por un Estado u organización con capacidad para poner en marcha una estrategia coordinada.

Los actos que se catalogan dentro de los crímenes de lesa humanidad son el asesinato, exterminio, tortura, esclavitud, trata de personas, deportación o traslado forzado de la población, encarcelación o privación de la libertad.

Las víctimas deben ser civiles, con independencia de su nacionalidad o afiliación. El ataque no requiere un contexto de conflicto armado, a diferencia de los crímenes de guerra.

Al ser parte de una política de Estado o de una organización, los actos se cometen con intención y conocimiento de que forman parte de un ataque generalizado o sistemático.

Los crímenes de lesa humanidad no prescriben, es decir, pueden ser juzgados en cualquier momento, excepto los cometidos antes de la aprobación del Estatuto de Roma.

Asimismo, opera el principio de jurisdicción universal, lo que permite a otros países procesar a los responsables de los crímenes con independencia de dónde se cometieron. Entre los ejemplos históricos están las guerras contra poblaciones indígenas ya en el México independiente, así como los actos cometidos contra poblaciones migrantes chinas en el norte del país.

El contexto actual de crimen organizado, la línea entre actos aleatorios y sistematizados, basados en una política organizada, es todavía motivo de debate.

Consultor, académico y periodista

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