En un mundo donde las grandes ciudades enfrentan desafíos cada vez más complejos, la fragmentación administrativa es un obstáculo que ninguna metrópoli puede permitirse. La reciente conformación del Cabildo Metropolitano en Querétaro, integrado por los municipios de Querétaro, El Marqués, Corregidora y Huimilpan, es un avance importante hacia una gobernanza más integrada y eficiente.

Como lo hemos señalado en este espacio, la coordinación entre municipios es una necesidad impostergable. Ciudades como Copenhague, Medellín y Singapur han demostrado que la planeación metropolitana es la clave para garantizar servicios eficientes, seguridad y un desarrollo sostenible. Edward Glaeser, en “El Triunfo de las Ciudades”, expone cómo las metrópolis prosperan cuando se articulan bajo una visión común, entendiendo que sus desafíos no terminan en los límites municipales, sino que requieren soluciones transversales y coordinadas.

En este mismo orden de ideas, la figura del alcalde debe evolucionar más allá del liderazgo político tradicional para convertirse en un verdadero administrador de la ciudad, capaz de optimizar recursos y eficientar los servicios públicos. Modelos de gobernanza como el de Singapur o Barcelona han demostrado que una administración basada en datos, inteligencia artificial y participación ciudadana permite reducir costos, mejorar la calidad de los servicios y aumentar la confianza de los ciudadanos en sus instituciones. En este sentido, el éxito de un alcalde no solo debe medirse por su carisma o su popularidad, sino por su capacidad para construir una ciudad más eficiente, resiliente y preparada para el futuro.

El Cabildo Metropolitano de Querétaro ha establecido una serie de compromisos que reflejan esta visión. Entre ellos, destaca la profesionalización del servicio de emergencias 911, la rehabilitación de parques y espacios deportivos, y la homologación de estrategias para combatir la violencia familiar y de género. Además, se han comprometido a mejorar la atención a personas en situación de calle, impartir talleres de paz y prevención del delito, desarrollar una agenda conjunta de protección animal y fortalecer los operativos contra la venta ilegal de alcohol y drogas.

Querétaro tiene hoy una oportunidad única para consolidar su zona metropolitana como un modelo de referencia a nivel nacional. Con una economía dinámica, un crecimiento poblacional ordenado y una administración pública que apuesta por la innovación y la colaboración, la entidad cuenta con las condiciones ideales para demostrar que una gestión metropolitana coordinada puede traducirse en mejores servicios, mayor seguridad y un desarrollo más equitativo. Iniciativas como el Cabildo Metropolitano reflejan una visión de futuro en la que los municipios dejan de operar de forma aislada y comienzan a trabajar bajo una lógica de ciudad-región, una estrategia que ha funcionado en muchas ciudades alrededor del mundo. Si Querétaro logra consolidar esta integración, podría convertirse en el primer ejemplo a nivel nacional de una metrópoli bien planificada, con una administración eficiente y una calidad de vida en constante mejora, marcando la pauta para otras ciudades en México.

@RubenGaliciaB

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